3350 viviendas de zona urbana y rural del municipio de Arboledas fueron intervenidas por el Instituto Departamental de Salud para cortar la transmisión deleishmaniasis tras la  confirmación de 25 casos de la enfermedad que afecta a niños y adultos tras la picadura del vector lutzomyia en zonas tradicionalmente cafeteras.

A semana 18 del año, el Boletín Epidemiológico confirma adicionalmente 20 casos en Chinácota, 15 en Bochalema, 11 en Tibú y 7 en Cucutilla, municipios hasta los que han llegado los equipos de control de vectores y técnicos de saneamiento básico, realizando acciones de control entre las que se cuentan fumigación, entrega de toldillos y campañas de prevención, llamando la atención de los trabajadores durante la temporada de cosecha.

“Norte de Santander ha tenido tradicionalmente presencia de esta enfermedad, por eso estamos apoyando a las administraciones municipales con casos confirmados para controlarla, reduciendo la exposición de la población y recordando las medidas preventivas que se deben mantener en cultivos y hogares”, destacó Juan Alberto Bitar Mejía, Director del Instituto Departamental de Salud.

Prevenga la leishmaniasis controlando el vector.

La leishmaniasis afecta la piel, mucosas o vísceras, una vez se ha producido la picadura del Lutzomyia presente especialmente en zonas rurales cafeteras.  En las afectaciones cutáneas las lesiones se inician como pápulas que se convierten gradualmente en pequeños nódulos firmes que producen ulceras redondeadas, con fondo limpio y bordes elevados usualmente indoloras.  La leishmaniasis cutánea se presenta con pápulas, placas y nódulos generalizados mientras la mucosa presenta lesiones en mucosa nasal, faringe, laringe, paladar o labio.

Los síntomas aparecen gradual o abruptamente y se caracterizan por fiebre intermitente, malestar general, astenia, anorexia, enflaquecimiento progresivo, palidez y hemorragias. El diagnóstico y tratamiento oportuno evitar complicaciones y mortalidad.  Todos los casos deben ser sometidos a un esquema de seguimiento para garantizar el tratamiento completo. En los casos cutáneos se incluye una evaluación clínica una vez se termina el tratamiento, a los 45 días y a los 6 meses.

JUAN ALBERTO BITAR MEJIA

Director